ENTENDER UN PRESUPUESTO DE TRADUCCIÓN (III)

Como comentábamos en nuestro anterior post, la unidad de tarificación más habitual que se utiliza para presupuestar una traducción es la palabra. Esta unidad se impone cada vez más en el mercado debido a la utilización de programas de traducción asistida por ordenador (TAO), los cuales utilizan la palabra como base para analizar el volumen de un texto y el grado de repetitividad interno en relación con el resto de documentos del encargo de traducción o respecto a traducciones realizadas con anterioridad del mismo tema o del mismo cliente. Cuando se utilizan programas TAO para analizar y presupuestar un texto, la unidad de tarificación más comúnmente utilizada es la palabra origen.

Sin embargo, existen otras unidades igualmente válidas en función del tipo de servicio de traducción. Así, por ejemplo, las revisiones suelen facturarse por horas o por páginas, y en algunos países como Alemania es la línea la unidad de tarificación más habitual (aunque como decíamos está dando paso a la palabra a medida que se extiende el uso de herramientas TAO).

Cuando hablamos de línea no nos referimos a la línea que pueda aparecer en un papel o en la pantalla del ordenador, o a una línea estándar de 8, 9 o 10 palabras como a menudo se utiliza para los presupuestos de traducción (es un cálculo muy poco exacto que no refleja el volumen real del texto). Cuando hablamos de línea nos referimos a una línea estándar o normalizada que suele constar de 50, 53 o 55 caracteres, según el país. Así, para calcular las líneas de un texto electrónico utilizaremos la opción de “Contar palabras” del procesador de texto correspondiente y miraremos el total de “Caracteres (con espacios)”. A continuación, dividiremos este total entre 55 (línea normalizada DIN, la más habitual) y tendremos el número de líneas del texto. Y sí: los espacios se cobran, porque la barra de espacio se pulsa igual que se pulsa una “a” o una “t”.

El cálculo por caracteres es el más exacto de todos los que existen a la hora de presupuestar una traducción y permite además mantener el mismo precio por línea para el texto origen o destino, español o alemán (la desviación máxima es de un 3-5%, comparado con el 20-30% del cálculo por palabra). Esto es así porque el carácter es la unidad más pequeña de un texto, y cuanto más pequeña más exacta. Tendríamos así, de menor a mayor exactitud: página, línea, palabra, carácter.

Lo importante, en todo caso, a la hora de comparar presupuestos de traducción y tarifas es que las empresas correspondientes utilicen la misma unidad de tarificación para presentar su oferta. Si no es así, no dude en establecer usted como cliente la unidad en la que desea obtener el presupuesto.

LA INTERNACIONALIZACIÓN (II)

Tanto en su página web como en su material técnico y publicitario, el lenguaje utilizado tiene que estar exento de cualquier error, sin faltas, sin expresiones inexistentes, sin frases malsonantes y sin dobles sentidos que puedan dar pie a malentendidos.

Si se trata de material publicitario, deberá tenerse en cuenta la cultura, los hábitos y las costumbres del país al que va destinado a fin de maximizar su eficacia y no cometer gazapos tan divertidos como el de ese automóvil que bautizó uno de sus modelos como “Pajero” o esa muñeca infantil china que llegó a España con el nombre de “Chichi Love”. También necesitará saber si debe tratar a su target de tú o de usted, cómo sortear cuestiones de género, o si ya existe su eslógan o su nombre de producto en el mercado destino.

En el caso del material técnico, es importante utilizar la terminología adecuada, las fórmulas habituales en un manual o ficha técnica, frases que se entiendan y que no se asemejen a las instrucciones de uso de nuestro DVD de baja gama, rigor técnico, ausencia de errores en la traducción de las condiciones comerciales, contractuales, formularios de pedido, formularios de contacto, pedidos… Si se vende como un experto en transformación de plásticos, no puede presentarse con documentación incomprensible para el ingeniero encargado de instalar y operar la máquina.

Si se presenta a su cliente con un material que no está en su idioma o que está mal traducido, estará dando la imagen al cliente de que no se ha querido gastar el dinero suficiente en presentar un material digno, lo cual va en detrimento de su imagen corporativa, de su fiabilidad y de su credibilidad.

No es lo mismo traducir un comunicado interno de la empresa que un catálogo, un comunicado de prensa o un power point de presentación para una feria comercial. En el proceso de internacionalización, contemple la partida de traducción en el presupuesto como un gasto más de marketing ineludible. No es necesario ir a la traducción más cara ni tampoco a la más barata. Defina bien sus necesidades y busque el servicio que mejor las pueda satisfacer. Hay cientos de empresas de traducción de todo tipo y tamaño que a buen seguro le asesorarán sobre la mejor solución para conseguir que el idioma deje de ser una barrera y se convierta en una ventaja competitiva.

 

LA INTERNACIONALIZACIÓN (I)

Ante el contexto de crisis actual en nuestro país, muchas empresas centran sus esfuerzos de ventas en los mercados exteriores de Europa y del mundo. Para ello, realizan estudios de mercado y de posibles canales de distribución, se informan de todos los requisitos logísticos, legales y arancelarios aplicables, estudian posibles partners en el mercado de destino, definen su target y evalúan y adaptan sus productos para hacer viable su comercialización en los países de exportación elegidos.

Aquellas empresas que pueden permitírselo realizan una campaña de marketing específica en el mercado de destino; las que no, intentan tener como mínimo parte del material (folletos, manuales, contratos…) traducido y una página web a varios idiomas. También las hay que intentan acceder al mercado extranjero, el alemán, por ejemplo, con el material traducido únicamente al inglés, cuando de todos es sabido que es tres veces más probable que una persona compre un producto cuando dicho producto se le vende en su idioma materno.

La gran inversión que supone la salida a un mercado exterior provoca que, la mayoría de las veces, cuando se llega a la fase de traducción de todo el material el presupuesto sea muy reducido y se intente precisamente recortar gastos en la traducción de folletos o en la web multilingüe de la empresa, es decir, en la TARJETA DE PRESENTACIÓN de la empresa.

Si una empresa es capaz de pagar un fotógrafo profesional para que realice fotos profesionales de sus productos e instalaciones, ¿por qué no es capaz de pagar un traductor profesional para que traduzca correctamente los textos que van a acompañar esas imágenes? La imagen de su empresa no depende solo del diseño gráfico, sino de cómo se exprese en el idioma de sus compradores potenciales.

[Continuará…]

NORMAS DE CALIDAD PARA TRADUCCIÓN (I)

Inauguramos aquí una nueva sección para comentar algunas de las normas UNE, EN e ISO existentes actualmente en el sector de la traducción y algunas de las que se están desarrollando en el seno de los comités nacionales e internacionales de normalización.

No entraremos a valorar normas generales de gestión y aseguramiento de la calidad como las ISO 9000, sino que nos centraremos en las normas específicas para la industria de la traducción.

En este contexto, la más implantada hoy en día es la UNE-EN 15038:2006 “Servicios de traducción. Requisitos para la prestación del servicio”, que regula todos los procedimientos implicados en la prestación de un servicio de traducción. Dado que la traducción es un producto cuya calidad depende tanto de criterios objetivos (corrección ortográfica) como subjetivos (si gusta o no el estilo), la norma no busca establecer un control de calidad del producto final sino un control de calidad del proceso de producción. La filosofía de la norma es, por consiguiente, garantizar la calidad del proceso para asegurar la calidad del resultado.

Más sobre la norma UNE-EN 15038 para no entendidos en:
http://www.slideshare.net/Tradeus/norma-europea-de-calidad-en-15038

MERRY CHRISTMAS AND A HAPPY NEW YEAR!

ENTENDER UN PRESUPUESTO DE TRADUCCIÓN (II)

[Tradeus Traduccions es una empresa especializada en los idiomas alemán y español con más de 15 años de experiencia en el mercado.]

El alemán es un idioma de palabras compuestas larguísimas que cuando se traduce al español incrementa los textos en un 30% aprox., puesto que en español estas palabras compuestas se convierten en dos o tres palabras.
Ejemplo: Amtsgericht = Tribunal de primera instancia (el texto se ha multiplicado por 3).

Por eso, una agencia o traductor debe trabajar con dos precios: uno para palabra alemana y uno para palabra española, porque de lo contrario está cobrando un 30% más para traducciones al español (ilógico por otra parte en España, donde debería cobrarse más por traducciones al alemán, aunque empresas especializadas como Tradeus no hacen distinciones de combinatoria de idiomas).

Cuando se negocian precios de traducción, por tanto, es importante aclarar si el precio por palabra se refiere a palabra origen o palabra destino. No debe trabajarse con un precio único por palabra, puesto que la diferencia de coste, como hemos visto, puede ser enorme entre un idioma y otro.

Aunque en España se utiliza mucho la tarificación por palabras, en otros países europeos es más común utilizar la unidad de tarificación “línea”. Os lo explicamos en nuestro próximo post…

ENTENDER UN PRESUPUESTO DE TRADUCCIÓN (I)

Ejemplo 1:

Tenemos una traducción del español al alemán y hemos solicitado presupuesto a una empresa de traducciones o traductor. El presupuesto que nos han enviado es el siguiente:

                                                Nº palabras
Texto origen (español)               1304
Texto destino (alemán)                957

Precio x palabra destino          0,11 EUR
Total traducción                     105,27 EUR

Hasta aquí, todo normal. La agencia de traducción o el traductor nos ha dicho que cobra 0,11 euros por palabra destino (en este caso, alemana) y que éste es el coste de la traducción.

Vamos, sin embargo, a darle la vuelta a este encargo: ahora tenemos un texto alemán que tiene 957 palabras y que, una vez traducido al español, alcanza las 1304 palabras. ¿Cuánto nos costaría si el precio por palabra destino es el mismo: 0,11 euros?

                                               Nº palabras
Texto origen (alemán)                957
Texto destino (español)            1304

Precio x palabra destino          0,11 EUR
Total traducción                     143,44 EUR

¡UN 30% MÁS! ¿POR QUÉ? EN EL PRÓXIMO POST TE LO CONTAMOS.