Décimo aniversario de ANETI

ANETI (Asociación Nacional de Empresas de Traducción e Interpretación – http://www.aneti.es), celebra este año su décimo aniversario de dedicación a la mejora y difusión de la traducción e interpretación en España, y quiere conmemorar esta primera década con un congreso que tendrá lugar los días 23, 24 y 25 de noviembre en Casa Árabe, Madrid (http://www.casaarabe.es/)

El congreso pretende ser un foro de debate y reflexión sobre el estado de nuestra profesión y su proyección a futuro. Para ello, hemos diseñado un programa con diferentes bloques de ponencias, así como espacios para el “networking” y conocimiento entre l@s profesionales del sector.

Para más información e inscripciones: http://aneti.es/10o-aniversario-aneti/.

FALSOS MITOS SOBRE TRADUCCIÓN

Traducir es muy fácil, todo el mundo que sepa idiomas puede hacerlo, ¿no es cierto?

En absoluto: no basta con saber idiomas para traducir. La traducción es una profesión que se adquiere mediante formación universitaria superior y años de experiencia en el sector. Para traducir correctamente, el traductor debe poseer no sólo competencias lingüísticas sino también culturales, técnicas, de investigación, de metodología de traducción y de adquisición y procesamiento de la información.

No hace falta contratar los servicios de un traductor, ya hay máquinas que traducen con tan solo apretar un botón, ¿no es cierto?

No hay ningún programa de traducción automática que traduzca un texto de forma correcta al 100% sin intervención humana. Todas las traducciones hechas por máquinas se revisan después, se poseditan, puesto que todavía presentan carencias y fallos.

¿Qué significa traducir?

Expresar en una lengua lo que está escrito o se ha expresado antes en otra. Traducir no es sólo volcar las palabras de un idioma a otro, sino volcar correctamente el significado, el estilo, el registro, la terminología, el formato, la intención del texto, etc.

¿Por qué se tienen que revisar todas las traducciones?

Cuatro ojos ven más que dos.

La traducción sigue siendo un proceso humano y, como tal, está sujeto a errores. Por eso, una vez que el traductor ha traducido el texto, el revisor/corrector lo lee de nuevo para comprobar que no hay errores de comprensión, que no falta nada y que el estilo, el registro y la terminología son los correctos de acuerdo con la finalidad del texto.

ENTENDER UN PRESUPUESTO DE TRADUCCIÓN (III)

Como comentábamos en nuestro anterior post, la unidad de tarificación más habitual que se utiliza para presupuestar una traducción es la palabra. Esta unidad se impone cada vez más en el mercado debido a la utilización de programas de traducción asistida por ordenador (TAO), los cuales utilizan la palabra como base para analizar el volumen de un texto y el grado de repetitividad interno en relación con el resto de documentos del encargo de traducción o respecto a traducciones realizadas con anterioridad del mismo tema o del mismo cliente. Cuando se utilizan programas TAO para analizar y presupuestar un texto, la unidad de tarificación más comúnmente utilizada es la palabra origen.

Sin embargo, existen otras unidades igualmente válidas en función del tipo de servicio de traducción. Así, por ejemplo, las revisiones suelen facturarse por horas o por páginas, y en algunos países como Alemania es la línea la unidad de tarificación más habitual (aunque como decíamos está dando paso a la palabra a medida que se extiende el uso de herramientas TAO).

Cuando hablamos de línea no nos referimos a la línea que pueda aparecer en un papel o en la pantalla del ordenador, o a una línea estándar de 8, 9 o 10 palabras como a menudo se utiliza para los presupuestos de traducción (es un cálculo muy poco exacto que no refleja el volumen real del texto). Cuando hablamos de línea nos referimos a una línea estándar o normalizada que suele constar de 50, 53 o 55 caracteres, según el país. Así, para calcular las líneas de un texto electrónico utilizaremos la opción de “Contar palabras” del procesador de texto correspondiente y miraremos el total de “Caracteres (con espacios)”. A continuación, dividiremos este total entre 55 (línea normalizada DIN, la más habitual) y tendremos el número de líneas del texto. Y sí: los espacios se cobran, porque la barra de espacio se pulsa igual que se pulsa una “a” o una “t”.

El cálculo por caracteres es el más exacto de todos los que existen a la hora de presupuestar una traducción y permite además mantener el mismo precio por línea para el texto origen o destino, español o alemán (la desviación máxima es de un 3-5%, comparado con el 20-30% del cálculo por palabra). Esto es así porque el carácter es la unidad más pequeña de un texto, y cuanto más pequeña más exacta. Tendríamos así, de menor a mayor exactitud: página, línea, palabra, carácter.

Lo importante, en todo caso, a la hora de comparar presupuestos de traducción y tarifas es que las empresas correspondientes utilicen la misma unidad de tarificación para presentar su oferta. Si no es así, no dude en establecer usted como cliente la unidad en la que desea obtener el presupuesto.

NORMAS DE CALIDAD PARA TRADUCCIÓN (I)

Inauguramos aquí una nueva sección para comentar algunas de las normas UNE, EN e ISO existentes actualmente en el sector de la traducción y algunas de las que se están desarrollando en el seno de los comités nacionales e internacionales de normalización.

No entraremos a valorar normas generales de gestión y aseguramiento de la calidad como las ISO 9000, sino que nos centraremos en las normas específicas para la industria de la traducción.

En este contexto, la más implantada hoy en día es la UNE-EN 15038:2006 “Servicios de traducción. Requisitos para la prestación del servicio”, que regula todos los procedimientos implicados en la prestación de un servicio de traducción. Dado que la traducción es un producto cuya calidad depende tanto de criterios objetivos (corrección ortográfica) como subjetivos (si gusta o no el estilo), la norma no busca establecer un control de calidad del producto final sino un control de calidad del proceso de producción. La filosofía de la norma es, por consiguiente, garantizar la calidad del proceso para asegurar la calidad del resultado.

Más sobre la norma UNE-EN 15038 para no entendidos en:
http://www.slideshare.net/Tradeus/norma-europea-de-calidad-en-15038

ENTENDER UN PRESUPUESTO DE TRADUCCIÓN (I)

Ejemplo 1:

Tenemos una traducción del español al alemán y hemos solicitado presupuesto a una empresa de traducciones o traductor. El presupuesto que nos han enviado es el siguiente:

                                                Nº palabras
Texto origen (español)               1304
Texto destino (alemán)                957

Precio x palabra destino          0,11 EUR
Total traducción                     105,27 EUR

Hasta aquí, todo normal. La agencia de traducción o el traductor nos ha dicho que cobra 0,11 euros por palabra destino (en este caso, alemana) y que éste es el coste de la traducción.

Vamos, sin embargo, a darle la vuelta a este encargo: ahora tenemos un texto alemán que tiene 957 palabras y que, una vez traducido al español, alcanza las 1304 palabras. ¿Cuánto nos costaría si el precio por palabra destino es el mismo: 0,11 euros?

                                               Nº palabras
Texto origen (alemán)                957
Texto destino (español)            1304

Precio x palabra destino          0,11 EUR
Total traducción                     143,44 EUR

¡UN 30% MÁS! ¿POR QUÉ? EN EL PRÓXIMO POST TE LO CONTAMOS.

Quién dijo que la traducción era aburrida…

Normas de un albergue de San Francisco